domingo, abril 27, 2008

Confesiones de Un Posible Grafómano (Primera Entrega)

Una mujer que le escribe a su amante cuatro cartas diarias no es un grafómano sino una mujer enamorada. Pero mi amigo, que saca fotocopias de su correspondencia amorosa para editarla un día, es un grafómano. La grafomanía no es el deseo de escribir cartas, diarios, crónicas de familia (esto es, escribir para un mismo y para quienes le rodean), sino de escribir libros (es decir, de tener un público de lectores desconocidos).
Milan Kundera




Hay palabras que no caben en un determinado párrafo. Signos de puntuación que sobran. Hay palabras que desafinan o dañan la armonía. Hay palabras que acaban con el ritmo.
Las detesto.
Me pesan aquellas palabras que he escrito de afán. No me dejan dormir. Me emputan.
Si escribes algo, haz que suene bien o mátalo para siempre.
El fondo de lo que dices y la forma en que lo dices guardan una estrecha relación. No se te olvide.
Si vas a escribir algo inteligente hazlo de forma tal que tenga su propio resplandor o de lo contrario estarás perdido.
He leído cosas inteligentes que me agobian porque se escriben sin cuidar la precisión del lenguaje, sin medir el ritmo en las sílabas y en las palabras y en las comas y en los puntos y en las frases.
Es la misma sensación que se obtiene al mirar a alguien que se ha aprendido una coreografía a la perfección y ejecuta los movimientos con destreza y plasticidad pero a destiempo. Sabes que hay algo genial detrás de todo aquello pero no puedes mirarlo por mucho tiempo. Así pasa: Uno lee y lee esas cosas y halla ideas brillantes pero el ritmo y las palabras débiles obligan a partir.

Escribir es algo traicionero porque lees lo que escribes tiempo después y ya no suena tan bien como sonó en tu cabeza.
Dejarse arrastrar por las palabras produce euforia pero es peligroso: Días después las palabras te pasaran la cuenta.
Yo escribo lo que me da la gana y luego lo mejoro o lo desaparezco. No hago esquemas previos ni lluvias de ideas.
Escriiiibo. Yyyy. Punto. Por lo menos en este oscuro espacio de divagaciones pasa así.

La otra opción es obsesionarse: Y no dormir, y perder apetito. Casi me pasa.
En cualquier caso las palabras ganan. Tú eres su esclavo si les das rienda suelta o si intentas dominarlas.

Doblégalas.
Doblégate.

lunes, abril 21, 2008

Sobre La Despedida

Jakub Sabía además que todo el mundo le desea la muerte a alguien y que sólo hay dos cosas que lo alejen (SIC) del asesinato: el miedo al castigo y la dificultad física de matar. Jakub sabía que, si cada persona tuviese la oportunidad de asesinar en secreto y a distancia, la humanidad moriría en unos pocos minutos.
Milan Kundera




Hay en la despedida de Kundera unas cuantas verdades que nos asustan. Sin que hayamos leído una página, el reseñista de la editorial Tusquets se atreve a insinuarnos una de esas verdades con dos preguntas fuertísimas: ¿merece el hombre vivir en esta tierra? ¿Acaso no hay que "liberar el planeta de las garras del hombre"?
Si se mira desde la perspectiva adecuada, uno entiende que la despedida, como la mayoría de los libros de Kundera, es una de esas novelas que se encarga de pegarle fuerte al Kitsch, entendido este último en un sentido amplio como la negación de la mierda. En efecto, perdidas entre las líneas de esta tercera novela de Kundera hay un montón de verdades a las que la gente le teme, que se asoman de vez en cuando en el noticiero de las siete para perderse en un mar de de mentirillas humanistas. Son como el coco, como el Boogey man, sabemos que acechan dentro del armario o debajo de nuestra cama pero entendemos que mientras se queden allí son inofensivos.
Yo me atrevería a decir que más que esas tontas preguntas que nos plantea el reseñista, a Kundera le preocupa la motivación del ser humano; creo que la pregunta que siempre está latente en el libro es una que indaga sobre las razones y los motivos que llevan a un hombre a actuar como un santo o como un alma perdida.
¿Qué es eso que nos lleva a nuestras zonas oscuras?
¿Por qué de vez en cuando hacemos lo que parece correcto?

La despedida ocurre en un balneario de un país comunista de Europa del Este y la narra un tipo omnisciente, como el que tanto critica Fernando Vallejo; un tipo que sabe exactamente lo que piensan cada uno de sus personajes, lo que sienten, lo que desean. Como si pudiera dar un vistazo en sus almas.
Una persona que conozco, alumno de Kundera en la Sorbona, me contó que el tipo era más bien callado, que no decía mucho ni vivía dando cátedra, que el rasgo que delataba su genio era su mirada, que daba miedo la forma en la que aquel tipo miraba porque uno se sentía analizado, observado, expuesto, desnudo. Algunos se quejan de ese estúpido narrador omnisciente pero yo excuso a Kundera porque entiendo que ese era su trabajo. Como ocurría con muchos otros de los grandes, su vocación era la de desnudar almas. (Véase las reseñas de libros de Virginia Wolf, por ejemplo) No podríamos pedirle que haga algo diferente.

Escribo lo anterior haciendo una aclaración: Criticar a Kundera me resulta difícil. No he aprendido en la universidad ni en muchos otros libros tanto como en los párrafos de Kundera. Admiro a ese tipo más que a mis abuelos. Cuando leo uno de sus libros la parte de mi cerebro que produce las críticas se anestesia irremediablemente y tal vez por eso paso por alto que aveces, en su intento de contarnos sobre las miserias y sobre las bajezas del ser humano y su pobre alma, se olvida de las historias y deja a los personajes en un segundo plano, desplazados por un narrador que todo lo sabe, que todo lo predice, que está en todas partes.
En el Libro de la Risa y el Olvido y en La Insoportable Levedad del Ser pasa lo anterior con mucha frecuencia: el Kundera ensayista desplaza al Kundera que cuenta historias y empezamos a ser salpicados por un montón de verdades que esclavizan la narración. Los personajes se convierten en unos esclavos, en simples premisas sobre las cuales el autor apoya aquellas cosas que quiere hacer valer como verdades.
En La despedida, sin embargo, hay un Kundera más moderado en ese aspecto. Es más divertido cuando uno se va encontrando esas verdades casi por accidente, mientras lee la historia de ocho personas casi reales, con almas a blanco y negro. En este libro Kundera logra tejer una historia fuerte, diabólicamente precisa, que le permite decir sus verdades sin dejar de contarnos una historia y sin que esa historia parezca una parábola tonta y vacía que existe sólo a merced de un narrador omnisciente y sus máximas.

miércoles, abril 16, 2008

Vestigios de Un Bosque

Agosto/Septiembre de 2007. A una mujer que hace trinar los pájaros con sus palabras y destruye bosques con risas burlonas. Desde el bosque que queda justo detrás de mi casa.



Hace sólo tres meses aquí había árboles y los caballos salvajes pastaban. No había aves pero sí trinos sin dueño como ruidos de cadenas en castillos deshabitados.

Hoy los árboles han sido cortados casi a ras y en vez de galopes y trinos están el aullido incesante del viento y el olor a antorcha recién apagada.

Deambulo solitario por este infierno buscando un responsable y aveces hallo tu olor.
Es entonces cuando las epifanías me hacen correr como alma que lleva el diablo.

Desde el Círculo

A un amigo que cree.



Sabes que no ansío tener un Ferrari ni salir con Heidi Klum y que aveces,
sólo aveces, no creo en la inmortalidad.
Te he relatado mi vida: lo que me asusta y lo que me trasnocha.
Se puede confiar en ti o al menos eso parece.

Eres algo jactancioso y fanfarrón pero muy agudo,
tan agudo como pasar la noche con una gorda soprano en una cama de fakir.
Y escuchas.

Sabes que no me interesa dominar el mundo ni salir en la tele, que lo que más me gusta es tumbarme a adivinar las razones de las hormigas al ritmo de una canción furiosa.

No soy un hombre llamado por la historia ni quiero el estruendo de mil trompetas en mi funeral. No soy muy pretencioso.
Me conformo con escribirte estas torpes líneas.
Amigo Mío.

martes, abril 15, 2008

Perro Fiel


¿Cómo se siente un perro que ha extraviado a su dueño? ¿Qué Piensa?
Si es un perro fiel ¿deambula cerca a las carnicerías o le aúlla a la luna en las noches menos estrelladas?

martes, abril 01, 2008

ETA Fashion

Quito, Ecuador. 2 de julio de 2007.



Los abogados comparativistas, que son aquellos obsesionados con el viaje y las aventuras interculturales, insisten siempre en que el comparativista debe evitar caer en la trampa del etnocentrismo. Aseguran que al adentrarse en los exóticos parajes de una nueva cultura es preciso hacer a un lado los prejuicios que nuestra propia cultura o ideario colectivo nos imponen sobre el sujeto a estudiar.
Siempre me pareció que aquello es intuitivo, dificil pero intuitivo. Que el montón de fotocopias que le hacen leer a uno para que logre entenderlo es innecesario. Cualquiera que quiera comparar algo sin mentirse debe obrar bajo esas dos premisas.

En esa misma clase, sin embargo, insisten en algo que me viene a la cabeza en cada viaje. Recuerdo a mi profesor, un Españolete, cuando decía: Las cosas que se dicen en ciertos lugares no tienen el mismo significado o peso semántico en otros, las palabras o temas que resultan particularmente sensibles en ciertos lugares no lo son tanto en otros.

He aquí una prueba fehaciente.

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¿Qué sigue ahora?

FARCdonalds?

AlQaeMart?


http://www.etafashion.com

miércoles, marzo 26, 2008

Sobre la Puta De Babilonia

"Mil setecientos años de oportunidad ha tenido el cristianismo: desde que se montó al carro del poder de Constantino; y mil cuatrocientos el mahometismo: desde que lo fundó Mahoma. Durante esos largos siglos de oportunidad perdida lo único que han hecho una y otro es bañar el mundo de sangre humana y sangre de animales. No hay razón para que este par de fanatismos monstruosos disfrazados de religiones perduren un día más. Ha llegado la hora de decirles basta".
Fernando Vallejo




Esta última obra de Vallejo pudo haber sido un mamotreto lleno de pies de página como los que le hacen leer a los universitarios en los primeros semestres; una terrible hegemonía de cifras, años, nombres de papa y números romanos; un ladrillo inaguantable.
No obstante, el indudable talento del paisa en cuestión, convierte lo que pudo haber sido un libro aburridísimo en un ensayo lúcido, vibrante y entretenido. La lectura de la puta de Babilonia es una delicia sin que su autor haya prescindido de la rigurosidad histórica y académica que exige escribir un libro en el que se tilde a Jesucristo de taumaturgo y a Mahoma de criminal. No queda títere con cabeza: cada bellaquería papal, cada encíclica leonina, cada crimen monstruoso es relatado con detenimiento.
Uno puede sentirse tentado a mandar el libro al carajo cuando, al terminar la primera página, nota que la lista de epítetos se extiende hasta la segunda y parece no terminar nunca. Pero hay que tenerle un poco de paciencia, detrás de los epítetos se esconde una obra llena de argumentos brillantes, que nos convence (o intenta hacerlo) en franca lid, a la luz de la lógica y la retórica.

A los putazos, los mierdazos y los excesos ya estamos acostumbrados quienes conocemos el estilo de culebrero paisa de Vallejo, pero queda la sensación de que aveces, sobretodo en esta obra, la verdulería sobra. Vallejo logra empantanar pasajes preciosos del libro porque parece sucumbir a la tentación de usar su característico lenguaje soez. Casi siempre aquello resulta muy divertido, es cierto, pero aveces el lenguaje se nos presenta como un maldito tren sin frenos lleno de madrazos. En ocasiones, los excesos (como putear a un papa muerto o confesar con pésimo timing su pederastia) opacan la lucidez, agudeza y elegancia semántica con las que se construyen los planteamientos más sensibles del ensayo (parece un ensayo).
El libro es un manjar, sin embargo, y no me atrevería a suprimir ni una sola de sus palabrotas. Me aventuraría a decir que quitarlas sería traicionar su espíritu, sería peligrosísimo: podríamos perder la fluidez de la lectura, su aire de familiaridad.
Eso es: La Puta de Babilonia tiene un aire a esas historias trágicas que nos cuenta un conocido, es como una diatriba contada al calor de unas cervezas por un vecino malhablado pero muy agudo, pero muy muy agudo. Eso la convierte en una lectura deliciosa.

Mi madre, que no se ha leído la novela (y es muy católica), se atrevió a decirme que la motivación de Vallejo era un resentimiento terrible, que no se podía escuchar tanto, en estas cuestiones, a un tipo tan resentido. Es un homsexual/bisexual/pederasta confeso - me dijo- no me extraña que su resentimiento provenga de una mala experiencia con uno de estos curitas que aplican a rajatabla aquella vieja enseñanza de Jesucristo que predicaba: "Dejad que los niños vengan a mi".
Y esa es solo una respuesta a uno de los más grandes interrogantes que nos deja la lectura de la Puta. ¿De donde viene tanta rabia? ¿Qué sentimiento lleva a un hombre a esculpir una obra tan rabiosa como la que nos hemos leído?

lunes, marzo 24, 2008

Luna Roja

El Salvador, 22 de marzo de 2008.



Supongo que éstas pirámides lucen tan descuidadas porque los turistas Americanos y las Italianas (que vienen a buscar negros) no visitan estos países en busca de ruinas. El terremoto dejó a Tazumal hecha añicos y aparte de un par de ganapanes que toman fotografías a los turistas recién bronceados, nadie parece muy preocupado por meterse la mano al bolsillo para hacer algo. Me he topado solo con dos museos y ambos lucían desiertos.
Eso sí: Las carreteras están rebosantes de Mcdonalds, de Burger Kings, de Pizzas Hut, de todas esas cosas que se venden en paquetico. Los deportes extremos, que atraen a gringos extremos, están a la orden del día.




No he visto Mara Salvatrucha. Lo que he visto es una luna gigante. Algunas noches es casi roja y se deja ver detrás de dos montañas. Uno anda por la carretera (hay muy buenas carreteras) y la luna se asoma como enfurecida, como inyectada de sangre, alumbrando de cerca para matar el tedio del viajante.

Miro detrás de dos montañas y pienso en aquella canción de Creedence Clearwater Revival.

"I see the bad moon arising.
I see trouble on the way.
I see earthquakes and lightnin.
I see bad times today.

Dont go around tonight,
Well, its bound to take your life,
Theres a bad moon on the rise."


domingo, marzo 23, 2008

Spanish Harlem Monalisa'

A Rebecca, que nunca nunca leerá estas líneas.



Eres una bailarina y sabes moverte peligrosamente. Nadie te lo ha enseñado. No has aguantado las terribles lecciones de una profesora de Ballet Francesa ni sabes sobre la teoría del ritmo.
Has nacido con esa forma de moverte incrustada en algún lugar de tus caderas.
Lo tuyo es natural.

Cuando bailas el tiempo se come al tiempo,
los corazones se despejan,
los pulmones sueltan el aire con dificultad.

Te mueves y te mueves,
y al vaivén de tus caderas,
morena deliciosa,
ya no hay cielo ni hay estrellas,
sólo la torpeza de mis piernas,
indignas de las tuyas,
en cuestiones de bailar.


Tu recuerdo me huele a salsa,
estas líneas tienen algo de eso,
de tu piel casi negra,
casi india,
del brillo de tus ojos,
del ritmo que se esconde detrás de tu ombligo.

Tienes un acento salvaje, tu voz es grave e inquisidora.
Cuando hablas pareces peligrosa: una negra cimarrona indomable,
Pero hablar no es lo tuyo. Lo tuyo es moverte hasta que el mundo se acabe.
No me dejo engañar tan fácil:
Detrás de ese cuerpo diseñado para la lujuria, de tus sílabas toscas
y de las montañas de maquillaje te escondes tú: Bailarina, muchachita,
carne y hueso, carne y hueso.

Lo que te diferencia es el ritmo.
He ahí lo que hace que tus ojos negros brillen,
que tus piernas reciten poemas,
que tu risa quite el aliento.

No eres excesivamente bonita,
bailarina mía,
pero aquella noche eras el
epítome de la belleza.
Y ahora que no estás,
lo eres incluso más.

Así, dicen las señoras feas y viejas, es la belleza:
fútil, etérea.
Un maldito espejismo bailarin.

domingo, marzo 09, 2008

Otro Océano

Cancún, México. Diciembre de 2006.



¿Has visto alguna vez el color azul del mar caribe Mexicano?
Yo sí. Hace solo dos diciembres, cuando tu boca me pertenecía.
Todavía recuerdo la danza de nuestras memorias, la forma en la que las olas
susurraban tu nombre,
las fotos que tomé anticipando tu mirada, delirando,
solo para tus ojos.

No sé si alguna vez verás este azul por ti misma.
Tal vez esa inmensidad aguamarina te traiga a la cabeza aquellas fotos
y con ellas, el recuerdo de nuestras tardes.
O tal vez, aquella inmensidad que aprecié solitario,
con la agridulce certeza de que eras mía de lejos,
sea tuya en compañía de alguien que no ha soñado como yo en mil ocasiones,
con el reflejo de aquel azul infinito, de aquel océano,
en tus ojos marrones.

Y es que he soñado con ese reflejo en tus ojos,
he intentado imaginarlo con detenimiento.
Es uno de mis pasatiempos.
¿cómo será en realidad?
¿Hay bajo este cielo alguien que se pregunte lo mismo?




Puedo cruzar éste océano y tocar a tu puerta o esperar a que salgas por ella. No habrá frío nevado o viento gélido que me haga desfallecer pero sí otro océano; otro espacio inexplorado en el que los barcos no navegan y los aviones se extravían.

Javier Pimentel

miércoles, febrero 20, 2008

Help Is Coming

As Long as You Believe.




Alemana de raíces nigerianas y de espíritu Francés, dice su reseña en Last.FM. ¿Pero cómo es eso de tener un espíritu Francés? ¿Qué implica? ¿Cómo se obtiene? ¿Le dan VISA o nacionalidad a uno por eso?

Vaya uno a saber.

Lo cierto es que Ayo (que en Yoruba significa algo así como alegría) es una morenita de facciones cálidas y de voz deliciosa que vale la pena escuchar. Compone sus propias canciones y vale decir que en estos días de reggaeton y de grupitos como Miranda, escucharla me llena de esperanza.

¿Será cierto que la ayuda ya viene en camino? ¿Que sólo se necesita creer?
Me gustaría creerme eso fácilmente.
Y en la voz de Ayo se oye tan suave y tan melodioso que la tarea se hace más fácil.
Escuchándola uno puede creer que todo esto tiene pies y cabeza, que nos embarcamos en este barco y que algún día, como en nuestro himno, cesará la horrible y tormentosa noche.

Algunos se atreven a decir que, con sus vocales que huelen a Jazz, es la sucesora de Norah Jones.

Juzguelo usted mismo:



miércoles, febrero 13, 2008

Hillary: La Candidata Desesperada




Coming Soon..
De los mismos creadores de Desperate Housewifes y "I Didn't have sex with that Woman".
La hipócrita cruzada de una caucásica en busca de votos latinos.

I Digg It



El internet está lleno de basura. Las quinceañeras abren blogs para publicar las fotos de su nuevo novio, los perdedores exponen su estúpida vida en myspace en un ejercicio de exhibicionismo constante, los desocupados (Oh Shit, It's Me) escriben cualquier cosa y la sueltan al cyberespacio como un naufrago lanza una botella al mar.

Y entonces a alguien se le ocurre una idea simple pero infalible: la gente encuentra cualquier tipo de contenido online que le parezca interesante, divertido o digno de compartir y simplemente lo sube a una base de datos en la que, otra gente, puede verlo y a su vez decir: I Digg It. (Sobra explicar, por supuesto, que en Inglés la expresión "I Dig It" se usa para calificar una cosa que nos ha causado una buena impresión, que nos ha gustado.)
Así las cosas, en Digg.com uno encuentra una especie de directorio creado por usuarios en el que se listan los contenidos más interesantes/divertidos/"diggable" de Internet, considerados en abstracto o teniendo en cuenta ciertas categorías como música, entretenimiento, tecnología, entre otras. Allí adentro, una interfaz gráfica casi impecable, nos muestra un ranking de lo que más le ha gustado a los cybernautas alrededor del mundo sin hacer reparos en la procedencia del contenido: bien puede provenir de la página personal de Pedro Perez o del blog de George W. Bush, ya que el criterio que permite más exposición es simplemente el voto de la gente.

Un usuario registrado puede sugerir imágenes, blogs, noticias, etc... aunque sean propias, y someterlas al arbitrio de toda la comunidad de Digg.com y eventualmente, de su lista de amigos registrados en dicha comunidad.

¿Suena a red social?

En un estricto sentido lo es, pero ya no una red social para que las quinceañeras muestren sus foticos sino una red social que, en cierta medida, democratiza la escogencia y la exposición de "los buenos contenidos" del Internet. Un buen uso de Digg.com, permitiría tener una selección de buenos enlaces aunque estos provengan de usuarios anónimos de Internet, de blogs sin reconocimiento alguno o incluso, de páginas que resultan inconvenientes o incorrectas en ciertos ambientes políticos.

Lo Malo: Solo se puede compartir contenido en Inglés.
Más malo aún: No saber Inglés.

Sugiérame algo interesante ya:
http://www.digg.com

lunes, febrero 11, 2008

¿Por qué Last.FM?



Facebook es una mierda: Se supone que sirve para conseguir amiguitos y para conocer gente que vive "a tu alrededor". Pero ¿A mi que me importa la gente? ¿Quién dijo que me desvela la necesidad de encontrar amiguitos?
Las redes sociales, en general, son terriblemente aburridoras precisamente porque no son más que eso: "Redes Sociales". Y la gente que las conforma es aburridísima, absolutamente predecible, particularmente sosa. Facebook, en ese sentido, es una vitrina gigante en la que un montón de chiquillos estúpidos exhiben sus fotos de rumba, sus novios, sus novias, sus amantes, sus rumbas, sus rumbas, sus rumbas.
El 80% de las fotos que he visto en Facebook corresponde a fiestas. ¿Pero qué otras fotos va exhibir una generación de idiotas que se lo pasa de rumba?
Mentes débiles, pero eso es otro asunto.

Lo que me ocupa es Last.FM, una especie de "red social" en la que la interacción social y las rumbas no son lo más importante. En Last.FM, lo que más importa es la música. Uno se descarga un pequeño programa que hace un historial de las canciones, los artistas y los álbumes más escuchados en iTunes o Windows Media Player y además ofrece reseñas a tiempo real sobre el artista que se está escuchando.
A lo anterior súmele sus propias listas de canciones, artistas y álbumes más escuchados; añádale un panel en el que se le recomiendan nuevos artistas teniendo en cuenta sus "reproducciones más frecuentes" y una lista de canciones gratis que podrían interesarle.

Para aquellos a quienes nos interesa más la música que la gente chevere, Last.FM es un regalo del cielo. Imagínese una estación de radio personalizada a su gusto, con todas aquellas canciones que lo hacen vibrar, imagínese una base datos gigantesca como un océano de música sin explorar, imagínese una página confiable que lo mantiene al tanto de las próximas presentaciones de sus músicos favoritos y le muestra nuevas versiones de todas aquellas canciones que usted no se cansa de escuchar, canciones nunca antes escuchadas de aquel artista cojonudo.

O deje de esforzar su imaginación y haga un click: http://www.last.fm
Que viva este nuevo cybertemplo de la melomanía!!

domingo, febrero 10, 2008

Mujer Pérfida

You may write me down in history with your bitter twisted lies,
you may trod me down in the very dirt.
And still like the dust, I'll rise.
Does my happiness upset you?

Ben Harper




Estos suspiros son larguísimos, son hondos. Supongo que si cruzaras el Tirol y te refugiaras del otro lado de los Alpes no lograrías escapar del huracán herido de mis exhalaciones.
Eras mi chica ¿Lo olvidas?
Solías decir que ya nada iba a separarnos, que tu vida estaba atada a la mía para siempre, que me adorabas.
Pero tu palabra es débil, es letra muerta, es presa fácil del viento.

¿Donde han quedado nuestras promesas rubia preciosa?
Ahora parecen sepultadas bajo la fría tumba de tu falso acento Italiano.
Algunos dicen que tú traición fue mi mayor golpe de suerte. Apuesto a que no te imaginabas eso.
Digan lo que digan extraño tu trasero y tu olor con una fuerza que no conoce riendas. Extraño tus palabras y tus caricias y tu sexo con una intensidad que, abrazada de aquel imbécil, no logras imaginar.
Maldigo a la vida chiquilla; soy como un perro al que han hecho mascota, un perro que no ha perdido aquellos instintos rapaces y que añora corretear en espacios abiertos y aullarle a la luna.
El lobo está casi domado, pero no podrías imaginar lo que le ha dicho a la noche entre aullidos. No sabes cuantas noches te he llorado.

Todo se ha ido al caño, lo sé.
Debo enfrentar esa idea cada mañana.
Dame tiempo.
Algún día entenderé por qué te empeñaste en destruirme mientras yo intentaba hacerte sonreír.
Sabes que me has hecho mucho daño y apuesto a que todavía no te has preguntado seriamente cómo ni por qué.
Desde que te fuiste no creo en el amor ni tengo apegos en este mundo. ¿No quisiste dejarme tan jodido?
Eres una pérfida tonta, superficial e ingrata.
Pero mientras escribo esta basura algo me dice que todavía te amo.

miércoles, enero 30, 2008

Al Otro Lado Del Universo

Oh Please, Saaay To Me/You'll Let Me Be Your Man,/
And Please, say to me, You'll Let me Hold Your Hand/
Yeah You, you got that Something./
John Lennon




Mucho se ha hecho con la música de los Beatles, yo creí que ya había tenido suficiente cuando vi las sandeces marihuanosas de "The Yellow Submarine". Pero estaba equivocado: Julie Taymor, la misma directora de Frida, logró probar con "Across the Universe" la universalidad de las canciones de Lennon. La historia es algo rosa, algo trillada, pero al compás de "Hey Jude", "Let Me Hold Your Hand", "Strawberry Fields Forever y "All you need is Love", cantadas en maravillosas interpretaciones vocales, Across The Universe nos envuelve en una historia que parece cierta.

Imagínese usted una chica que busca el amor desesperadamente. Sus amigos, que la ven una y otra vez frustrada, la sacan de su abismo al ritmo de "Dear Prudence".
Imagínese una historia de amor de esas raras, un tipo que pierde a su chica en una rabieta al sentirse desplazado por un activista antibélico de la peor calaña. Imagine que el tipo es deportado y que recibe ánimos de sus amigos para volver a buscar a su chica al ritmo de "Hey Jude" y eso que dice:

"Hey Jude, Don't be afraid/ You know you're meant to Go out and get her/
"Don't carry the world Upon Your Shoulders/.

Imagine que alguien empieza a cantar "All you need is love" y que una rubia preciosa sale corriendo al instante a su encuentro.

¿Por qué solo en el mundo del celuloide la gente le hace caso a Lennon?
¿Donde han quedado los amantes y sus votos de amor eterno?
¿Donde están las chicas suaves y leales, las chicas que saben amar y odiar como Lucy o Pru?
¿Por qué, amor mio, nuestra historia no puede terminar al ritmo de "All You Need is Love"?
Al caño se ha ido todo eso.









miércoles, diciembre 26, 2007

Schokolade Und Fischbrötchen

Hussum, Deutschland. 23 de Diciembre de 2007.



Suse y Julie ríen. No hay carros en exceso ni ruidos fuertes; ésta no es una gran ciudad.
La oscuridad y la cámara no permiten una buena foto. Al fondo un pequeño pueblo frío pero encantador; a unas pocas cuadras de distancia hay un viejo castillo y Dirck dice que nació en aquel hospital hace ya más de medio siglo. Las chicas ríen nuevamente y su risa retumba fuerte y genera un pequeño eco que penetra la neblina y la noche. Ambas, neblina y noche, caen lentamente y se apoderan de Hussum en una solemne parsimonia.

Frente al Aire Acondicionado

Flensburg, Deutschland. Frontera Alemania- Dinamarca. Diciembre 26 de 2007.



Esta sensación no es nueva. En Barranquilla, de donde vengo, un chiquillo curioso puede sentir lo mismo si acerca su rostro desnudo a las rendijas de uno de esos artefactos que los Barranquilleros llamamos "Aires Acondicionados". Dos o tres minutos con la cara frente a un aire acondicionado viejo y ya está; así le explicaría a mi nieto, si naciera en Barranquilla, lo que se siente al navegar contra el viento en esta regatta.




Es la frontera entre Alemania y Dinamarca. Zarpamos desde Flensburg, un pueblito Aleman que se debate entre la vitalidad Vikinga y la sobriedad Prusiana. Aquí las chicas son más rubias que el oro y tienen los ojos de un color tan azul que da escalofríos. Es la belleza de la Europa del Norte: Arquitectura Holandesa y gélidas feminas con rostros que provocan besos.
A nuestro lado, en un velero histórico con nombre de mujer (Dagmar Aaens) navega un tipo que se llama Arved Fuchs (http://www.arved-fuchs.de/start/start_e.html) ; de quien se dice que fue el primer hombre en llegar al polo sur sin la ayuda de animales o de motores. Uno de sus amigos escribió alguna vez que al escuchar la vieja música de Lynyrd Skynyrd le brillan los ojos; parece un buen tipo.
Su tripulación, casi borracha, canta a viva voz en aleman que los miremos, que así se ven los ganadores. Nos han ganado en un hilárico concurso de canto lleno de esos gritos graves típicos de los vikingos; cuando los oigo no puedo evitar recordar una escena de esa estúpida película animada llamada Beowulf, en la que todos cantan y ríen y se emborrachan en un calido salón de algún país nórdico.

En el Dagmar Aaens todos han bebido demasiado; casi todos estamos borrachos en cierto sentido. Yo estoy embriagado de un singular sentimiento Vikingo que me produce unos terribles deseos de cantar en idiomas guturales, de estrellar un vaso cerveza contra otro y de reír impúdicamente, a viva voz.
La emoción de la foto (cualquiera que haya fotografiado cosas diferentes a sus tías me entederá) hace que me olvide del frío, de la gente que me rodea; me impide ver con mis propios ojos el insolente velero que tengo en frente. Mientras me esfuerzo por lograr un buen encuadre de dos de los botes que nos acompañan todo ocurre a través del lente de la cámara, en una pantalla de cristal líquido. Yo estoy allí, pero casi que me pierdo la escena al no poder controlar el estúpido afán de perpetuarla para siempre.



Tomo un poco de Grog, esa bebida a base de ron y agua de azucar que se sirve hirviendo para calentar el cuerpo o el alma según se necesite. Me suena a remar Vikingo esa palabra; ayer alguien confirmó mi sospecha: el término groggy se acuñó en estas tierras para aludir a esa sensación que se obtiene al excederse en el consumo de Grog. Me tomo solo un trago rodeado de este monton de viejos lobos de mar.
Tambien hoy, mirando a un anciano a la cara, entendí a lo que se referían Robert Louis Stevenson y tantos otros cuando empleaban ese término.







Contra el viento pienso en el verano antepasado. Estuve aquí de paso y el calor era insoportable. En aquel momento, montado en mi bicicleta, no habría podido imaginar lo frío que este pueblo del Norte de Alemania puede ponerse. Nunca antes he estado más cerca del polo norte: El sol hoy nisiquiera se ha asomado.



Hoy no he pensado casi en ti sabes?. Solo la noche temprana y el eterno atardecer me han recordado que no te tengo. Supongo que si hubieras estado aquí no habría necesitado grog y el Punsch me habría sabido mejor. El Bar de la isla, Øens Kro, y la sopa que sabía a salchichon cervecero te habrían disgustado un poco, lo sé. No puedo negar que te extrañé hasta el tuetano en esta Rum Regatta.



video

lunes, diciembre 03, 2007

Las FARC No Son Chic

-Vengan todos, éste chico viene de Columbia.




Yo estoy acostumbrado. Alguna vez, al revelar mi procedencia Colombiana, alguien me preguntó en un repentino ataque de emoción:

-Qué tal es África?

Otro Berlinés, al ver que mi hermana se mostraba reticente a bañarse en un río que pasa cerca a su casa, le dió una palmadita en la espalda y espetó:

-No te preocupes, aquí sí puedes bañarte, no hay serpientes ni cocodrilos ni animales que puedan comerte.

Y son esas las ocasiones en las que a uno no le queda más remedio que estirar la comisura de los labios y fingir una sonrisa. Pensar que Bogotá está llena de cocodrilos y de cosas "que pueden comerte" es dulcemente ingenuo; creer que Colombia es un país Africano denota una ignorancia supina pero relativamente inofensiva. Muchos Europeos jóvenes se imaginan a Colombia como una gran selva con pequeños asentamientos humanos en los que el calzado y la vestimenta son tecnologías sin explorar: Sí, Maldita sea! todos andamos en taparrabos y en sandalias y adoramos a la pachamama.

Aveces toda esa estupidez es agobiante, es cierto, pero sólo nos queda burlarnos en secreto y sonreír: el derecho a la idiotez es inalienable. No importa que hayas nacido en el primer mundo y que te rodée el mass media, no importa que hayas nacido en un país que gasta cifras descomunales en educación, no importa que desde chico hayas pisado calles que cuentan historias sobre Miguel Angel o Thomas Mann o Goethe, no importa que esas ruinas que alcanzas a ver camino al trabajo sean las del coliseo Romano. Nada de eso importa!!! Tienes Derecho a ser un imbécil.


Aunque, como sabemos los abogados, no hay Derechos Absolutos. Yo les acepto que piensen que vengo de una ciudad gringa que se llama Columbia, les acepto todas esas idioteces tiernas pero por liberal o importaculista que sea, lo que no les acepto es esa ignorancia atrevida que permite que un Danés salga a pasear por una pomposa calle de Copenhagen vistiendo una camiseta que diga FARC-EP y sintiéndose un tipo de izquierda avanzada, sintiéndose CHIC.
Y es que en este podrido mundo en el que a los chiquillos sólo les importa ser COOL no hay tiempo para detenerse a reflexionar sobre nada; el tiempo pasa vertiginosamente y la ignorancia y la superficialidad son reinas coronadas con tiaras de Versace y basura de diseñador Italiano. Las niñas saben quien es Luis Vuitton pero no tienen ni la más remota idea sobre quien fue Charles De Gaulle, la imágen de suramérica se forja a través del lente torpe de Hollywood, los jóvenes se mueren por tener un iPod plagado con los éxitos de Daddy Yankee y todos (casi todos) quieren ser modelos y salir en revistas del jet-set.



Y yo pensaba que en los países Escandinavos la cosa era menos grave; hace dos veranos estuve en Dinamarca y aparte de una terrible obsesión con su bandera (la tienen colgada hasta en la sopa) no noté nada particularmente terrible; al parecer no guardan en su inconsciente colectivo, como muchas otras culturas, tantas ideas preconcebidas sobre Latinoamérica. De manera que cuando me enteré de que hay una organización Danesa que vende camisetas con el logo de las Farc bajo el lema "Look great & stand up for freedom!" (Se podría traducir así: Luce Bien y reclama libertad) me sorprendí de sobremanera. Me lo habría esperado de los italianos, obsesionados hasta el tuétano con lucir bien y parecer cool, pero no de los Daneses.

Y es que acaso no basta con las camisestas del CHE?

Ya sabemos que a esta pila de estultos les fascina llevar camisetas que hablen de su filiación política y que aunque la mayoría ignore quien fué o qué hizo aquel Argentino, lo que sí saben (en parte por Hollywood nuevamente) es que el Che es muy Cool. Toda aquella figura que se les antoje rebelde hacia el establishment y que represente ideales de izquierda popularmente plausibles es irresistible para nuestra generación de lo light; es COOL y merece ser estampada en la camiseta.
Y si jugamos con esa frívola obsesión y con la terrible ignorancia de los jóvenes obtenemos el plan de negocios perfecto: Venderles a los chiquillos camisetas con el logo de una guerrilla Chic de un país del tercermundo sobre el que no tienen ni idea. Todo respaldado bajo este tipo de consignas:

"For decades the Colombian regime has hindered free elections by wiping out all peaceful opposition, torturing and killing 4.000 members of the progressive UP party. Left with no other choice, young people, unionists, teachers and even priests have taken up arms to join the biggest guerrilla army Latin America has ever seen: the FARC.

Increasing its power and number of troops day by day, FARC has liberated large chunks of Colombia from the terror of the regime’s death squads. Closely allied to Indigenous people and the Black minority, FARC’s tens of thousands of guerrilla fighters have vowed to reestablish democracy and bring down the corrupt rule of the drug lords led by President Alvaro Uribe.

Look great & stand up for freedom! Link: http://www.fightersandlovers.org/spip.php?article4"


Me siento obligado a traducir toda esa basura:
"Por décadas el régimen colombiano ha manipulado las elecciones libres desapareciendo toda oposición pacífica, torturando y matando 4000 miembros del partido progresista de la UP. Sin ninguna otra opción, la gente jóven, los sindicalistas, los profesores y hasta algunos sacerdotes han levantado las armas para unirse al más grande ejercito de guerrilla que ha visto Latinomaerica: Las Farc.
Aumentando su poder y número de tropas día tras día, las FARC han liberado grandes pedazos de Colombia del terror de los escuadrones de la muerte del régimen. Aliados con Indígenas y con la minoría negra, las decenas de miles de combatientes guerrilleros de las Farc han hecho un voto para restablecer la democracia y deponer el mandato corrupto de los capos de la droga liderados por el presidente Alvaro Uribe"

Soberbio Discurso! Todas las palabras necesarias están allí; la primera es la palabra jóven, que despierta en las masas tontas un extraño sentido de solidaridad y una sensiblera nostalgia de protesta. Ésta es como la primera sílaba de lo que Kundera denominaría el -llamado- del baile en corro, "que nos habla desde las profundidades milenarias de la memoria humana" cómo invitandonos a unirnos a un gran círculo de rebeldía, alegría e inocencia. Y para acentuar ese efecto se úsa la palabra unirse y se describre el corro que nos llama, un ejército gigante lleno de profesores liberales, curas con sentido social, minorías negras (nótese la palabra minoría) e indígenas despojados y torturados. ¿Cómo resistirse a aquella conjunción de gente de avanzada con gente rechazada, marginada y resentida?

El siguiente ingrediente indispensable para cualquiera de éstos discursos o panfletos también está presente: la palabra régimen. Si no existe un régimen es preciso inventarselo; nadie estaría dispuesto a unirse a bailar en corro sin un régimen a "quien" fastidiar; lo hicieron los checos en 1948 cuando los comunistas triunfaron en su país y los "ministros socialistas y cristianos huyeron al extranjero", lo hace la gente para protestar contra centrales nucleares, decretos, alzas a la gasolina o cualquier otra manifestación de la voluntad de un régimen. ¿Cómo ser rebelde en abstracto? Si lo que se quiere es azuzar a las masas, se necesita, aunque sea producto de la ficción, una figura poderosa ante quien rebeldizarse.
Así que ya tenemos casi todos los ingredientes. Solo falta definir el mercado; se necesita un pueblo rico e ignorante a quien venderle toda esa basura romanticona sobre una guerrilla mártir que libera, poco a poco, a un país del tercer mundo de los escuadrones de la muerte pagados por un régimen déspota y cruel.
No es casualidad que las victimas sean los Daneses; están lo suficientemente lejos de Colombia y son particularmente propensos (como todos los escandinavos) a las luchas socialistas y a las reivindicaciones que se les antojan de izquierda de avanzada. No hay países más vulnerables al populismo y a este tipo de discursos romanticones que los escandinavos.

¿Pero es que acaso no ven televisión?
¿No hay periódicos en Dinamarca?

Ya sabemos que allá arriba un asesinato es noticia, pero me imagino que tambien lo fué el bombazo del nogal en el que murieron unos cuantos niños y civiles. Y que tambien debió haberlo sido, en su momento, el cilindro bomba que se estrelló contra una iglesia llena (nuevamente) de civiles. Y ni hablar de la prueba de supervivencia de Ingrid Betancourt, que más parece un testimonio de rendición, una despedida. Eso tambien es noticia.

Por más ignorantes, iletrados y pobres que seamos en este país; aunque nuestros noticieros son una mierda, no nos atreveríamos a decir que la ETA es un ejército de mártires que lucha contra un régimen déspota y ruin, no venderíamos camisetas con el logo de Al Qaeda bajo la consigna: "Luce bien y defiende la libertad de culto", no ensalsaríamos a la IRA como un ejército de rebeldes de avanzada ni defenderíamos a la Mafia Siciliana gritándole al mundo que sólo se trata de un grupo de viejitos tiernos que quieren conservar sus negocios.
No. Eso sería faltar al respeto de los que murieron en el atentado de Atocha; eso sería escupirles en la cara a las victimas de la IRA y de la ETA.
Pero qué carajos! ¿A quien le importa la dignidad de una cenicienta tercermundista como Colombia? Es más importante lucir bien y parecer cool: "Luce bien y escúpele a los Colombianos en la cara".
Ese sería el lema bajo el cual se venderían las camisetas de las FARC en un mundo con la cabeza bien puesta sobre los hombros.

Y es que hay ignorancias de ignorancias, unas más atrevidas que otras, unas más ofensivas que otras. La de la organización Lovers And Fighters es de las peores y me hace recordar aquel viejo dicho de mis abuelos que reza:

No hay nada más peligroso que un bobo con iniciativa.

miércoles, noviembre 28, 2007

Crónicas de La Fascinación

No soy malvado, trato de enamorarte
intento ser sincero con lo enfermo que estoy
y entrar en el maleficio de tu cuerpo
como un río que teme al mar,
pero siempre muere en él.
Raúl Gomez Jattin


Marianne: Qué ves en el espejo?
Pierrot: Un hombre manejando a 100 Km/h en una autopista, a punto de saltar a un precipicio. Y tú?
Marianne: Una mujer enamorada de un hombre manejando a 100 Km/h en una autopista a punto de saltar a un precipicio.



No te conozco mucho amiga mía.
Hemos bailado muy juntos y hemos hablado sobre nimiedades
y sobre cosas más importantes
pero sé que te conozco menos de lo que deseo y de lo que debería.
Hay algo en ti que me inquieta, que me fascina.
No es solo tu cuerpo;
tu cuerpo me encanta pero me resisto a creer que sea sólo eso.
Hay algo más.
Soy un hombre sensato y no creo en medias naranjas,
no entiendo la lógica bajo la cual dos personas pueden enamorarse repentinamente,
sin conocerse previamente.
No sería capaz de engañarte o engañarme con esa basura.

Ya me he dado algunos golpes con eso que la gente llama amor y he quedado lisiado.
La magia infantil ha desaparecido y sólo conozco un amor despiadado y ruin.
Tú lo sabes.
Pero hay algo en ti que me llama y me compele.
No puedo hacer nada al respecto.
Quiero conocerte.


Javier Pimentel




He caído en la tentación (nuevamente). Me volvi a ver Pierrot Le Fou. Ninguna otra película de Godard me ha causado tal extraña fascinación.
No sé si sea su mejor filme y no me interesa hacer juicios al respecto.
Lo que me interesa son los ojos de Marianne, interpretada por la natural y deliciosamente hermosa Anna Karina.
Lo que me desvela es encontrar un lugar con chicas agridulces como Marianne.
Dónde encontrar a una chica con esos ojos? Dotada con esa poesía natural?
y por supuesto: Con esa thigh line.
Ni en todo el maquillaje de las películas gringas, ni en las pocas novelas que me he leído he encontrado una chica como Anna Karina: Natural y hermosa, sensible y peligrosa, altanera y dulce. Y los ojos, los ojos. No conozco ni se me ocurre un nombre para el color del iris de Marianne.
Son unos ojos inmensos y podría pasar horas viéndolos, sin hacer mas nada, sólo viendolos fijamente.
Así explico por qué me he visto tantas veces esa vieja película.

sábado, noviembre 10, 2007

Sobre El Olvido Que Seremos

"(...) Para sentir el único consuelo que se siente en la tristeza, que es el de hundirse más en la tristeza, hasta ya no poderla soportar."
Hector Abad Faciolince



No hay duda de que "El Olvido Que Seremos" es una novela hermosa a fuerza de nostalgia. Abad Faciolince logra contar la historia de su padre y entretenernos y conmovernos sin ser descaradamente hagiográfico o empalagosamente sensiblero. Ésta es, en contra de cualquier pronóstico, una novela sincera; tan sincera como puede ser una novela en la que un hijo evoca a su padre muerto. Abad no intenta engañarnos forjando con las memorias de su padre la leyenda de un superhombre: "Confundía a Hegel con Engels", no intenta otorgarle calidades de mártir o convencernos de que no ha existido un hombre más sabio, más prudente o suspicaz que el Dr. Abad Faciolince.

Es claro, por otra parte, que la novela no se limita a hacer un recuento de episodios jocosos de la familia Abad; el autor hace uso de sus recuerdos para contarnos también la historia de un país jodido históricamente por la iglesia y por una élite mafiosa incapaz de ganar una discusión sin esgrimir el cruel argumento que viene incrustado en el plomo de las balas. Y entonces, aquella honestidad con la que el autor evoca las memorias de su padre nos permite (por lo menos a mi) creerle su visión de aquella Colombia intolerante, beata y estúpida, de aquella Colombia que veía peligrosos comunistas hasta en la sopa. Uno de los grandes méritos de la novela es, precisamente, que denuncia con pelos y señales los vicios recurrentes de este país, la fría y calculadora crueldad con la que obraba (obra) nuestra extrema derecha. Y la cosa se cuenta de forma tan desgarradora y pesimista que al final, cuando uno acaba de leer el olvido que seremos, hay un nuevo interrogante en nuestras cabezas: ¿Será que esta vaina ha cambiado significativamente o será que, en el fondo, todavía nos seguimos pareciendo a esa sociedad mezquina que denuncia la novela?

Creo que el estilo de Abad Faciolince es débil y que el ritmo de su prosa es lento (tal vez por el abuso de las clausulas subordinadas) pero insisto: El olvido que seremos merece ser leída porque es una novela honesta. Prueba de ello es la referencia a "La Muerte en Venecia", la película de Luchino Visconti inspirada en parte por la novela homónima del gran Thomas Mann y en parte (según los expertos) por la vida de Gustav Mahler. A propósito de ese filme, Abad Faciolince nos cuenta que su padre lo llevó en múltiples ocasiones al cine a ver aquella película en la que un adulto mayor acecha tiernamente a un hermoso chiquillo, como entregándose por primera vez en su vida a los dictados de su fibra más íntima. El protagonista, tanto en el libro como en el ladrillo de Visconti, termina sucumbiendo voluntariamente a una terrible epidemia, convertido en un viejo lechuguino que prefiere morir a abandonar la inquietante presencia de un pálido y hermoso infante que responde al nombre de Tadzio.
El autor nos explica que "todos tenemos en nuestras vidas algunas zonas de sombra (...) que pueden estar a la sombra porque de verdad, e independientemente de cualquier tiempo o cultura, son hechos reprobables, detestables, que la moral humana de cualquiera no podría aceptar". Y al final de ese capítulo, justo después de haberme leído la página 228, yo creí haber encontrado la que podría ser la confidencia más sincera, impúdica e incómoda que un hijo puede hacer al mundo sobre su padre: Una que habla sobre sus preferencias sexuales.
Aún después de unas cuantas semanas de leerme el olvido que seremos me sigue embargando la pregunta: ¿Qué secreto encontró Abad Faciolince en las gavetas de su padre muerto? ¿Cual era esa zona de sombra?. No podría saberlo a ciencia cierta. Pero aveces, en mi propia zona de sombra, me imagino al padre de Abad ataviado con un hermoso traje (como el Von Aschenbach de Mann) o con la cara embadurnada de una ridícula pócima blanca que lo hace ver algo más joven e inconmesurablemente más estúpido (cómo el Aschenbach de Visconti).

martes, noviembre 06, 2007

Boy George y el Estilo "Campesina Boyacense Coqueta"

Do You Really Wanna' Hurt Me?
Do You Really Wanna' Make Me Cry?
Boy George




El clima frío de la región caracteriza el vestido con una variada gama de colores, que obedecen a una tradición que se remonta a la época en que los chibchas utilizaban para sus ritos y ceremonias mantas azules, rojas y de otros colores que hoy se reflejan en pañolones, blusas, faldas y mantillas, que han sido constantes en los últimos cuatro siglos, y una especial tendencia a bordar, adornar y embellecer atuendos.

Las campesinas de la región visten falda negra y larga confeccionada con prenses; va con diferentes adornos, con muchos colores elaborados en cintas de artiseda, canutillos y mostacillas. Debajo de la falda se usa una enagua blanca con arandelas; la campesina de páramo usa además otra enagua interior de bayetilla roja.

La blusa es de manga larga con cuello y adornos de colores vivos, en la cabeza lleva una mantilla negra que llega hasta la cintura y sobre ella se coloca el sombrero de tapia pisada o jipa. Las alpargatas son de fique atados al pie con galones negros.

Tomado de: Sistema Nacional De Información Cultural. http://www.sinic.gov.co/SINIC/ColombiaCultural/ColCulturalBusca.aspx?AREID=3&SECID=8&IdDep=15&COLTEM=218

domingo, septiembre 30, 2007

La Ducha (Requiem No.3)

Sobre lo que nunca se dijo:


Linda, tú me has traído esto,
cuando te lo lleves
hazlo lenta y suavemente
hazlo como si estuviera muriéndome en sueños en lugar de
en vida, amén.


Charles Bukowski

martes, septiembre 04, 2007

Strangers In The Wagon (Requiem No. 2)

..eso me recordó las veces que dije que sin ti no podía vivir y me dió risa, sabes
Medina Reyes




El tren se detiene y entro con cierta desconfianza a un vagón de clase económica. No acostumbro a frecuentar estos sitios pero es necesario tomar el primer tren disponible para encontrarme con un tipo con cara de bobo que dice que puede traducir toda la mierda que escribo al Italiano. Estoy en el corazón de la tierra que alguna vez expulsó de sus entrañas a Mussolini y a los de su estirpe; es un lugar horrible lleno de hollín y de gente pretenciosa; la torre de pisa no está muy lejos pero estoy más que seguro de que nunca volveré a poner pié a un kilometro a la redonda.
Encuentro un asiento vacío al lado de un tipo que apesta a marihuana, a licor barato y a mala vida. Cuando me ve se hace a un lado y me siento en el espacio libre intentando contener la respiración sin mucho éxito. El malviviente y su olor se han apoderado del ambiente; es claro que el tipo lleva allí agazapado por días.
Aquella imagen me hace pensar en toda esa gente que cree que Europa es la verga. En el lugar donde nací se tiende a dar por sentado que en estos países no existe la inmundicia ni la exclusión ni la escoria; nada más equivocado. Cualquier lugar del mundo tiene un espacio para los perdedores y para los escupidos, para los que dan tumbos y huelen a feo. En Europa me encontré con muchos de esos espacios, sobretodo en los vagones de clase turista, en los trenes, y en los parques. Y toda aquella inmundicia es de lejos peor que la inmundicia eficazmente letal de suramerica; dura toda una vida, te deja vivir por mucho tiempo y se mezcla con el fétido olor de los trenes y de los lugares de mala muerte. El Europeo marcado huele a eso para siempre: a sobaco de tren del mediodía, a derrota, a abrigo húmedo, a marihuana pegada a la ropa y a la piel.

El mendigo sentado a mi lado me mira de reojo e intenta encontrar una explicación para mi presencia en aquel vagoncito, me doy media vuelta y sin decir una palabra le ofrezco una manzana verde y él la recibe y sacia su hambre con voracidad y con su hambre desaparece también la curiosidad que le inspiraba (noto que deja de mirarme). Ahora mira fijamente hacia el infinito, hacia los campos, hacia los pueblos apestosos que la ventana rayada y sucia va revelando poco a poco. Su mirada denota desesperación y ansiedad, tiene la boca entreabierta; parece que su sueño secreto no es otro que tragarse de un sólo bocado todo ese mundo esquivo y mezquino que sus ojos divisan.

El mendigo pierde mi atención cuando te reconozco a ti, sentada en una silla de la derecha del vagón que te permite mirarme a la cara directamente trazando una diagonal con tus ojos marrones. El vagón es de un color beige sucio y descolorido y tú estás ahí sentada, acompañada por un tipo en camisilla que dezconozco. Tu mirada me indica que eres la misma de siempre, que no has cambiado ni un ápice; que tienes algún tiempo mirándome descaradamente y me has reconocido.
Mi sangre se enfría y mi estómago se cierra, me hace falta el aire por un momento pero logro disimularlo todo y me las arreglo para evitar cualquier gesto que ponga en evidencia la excitación que me produce verte después de tantos años.
Tú me miras con ahínco pero tu mirada inquisidora se estrella con la oscuridad profunda de unas ray-ban vintage como las que usaban los tipos duros de las películas; no puedes descifrarme.
Sé que aunque vives en el lugar que consideras la Meca de la moda no tienes ni idea de lo que es un atuendo vintage, eres superficial incluso para lo superficial.
Tú me sigues mirando fijamente y yo hago lo mismo con cautela a través de la sombra que producen las gafas; sé que te produce mucha curiosidad saber si te miro a ti o a algún punto fijo en el horizonte pero nunca te concederá la respuesta. Soy un tipo soberbio, indómito, intocable, la gente como tú cree que soy ruin y detestable y tienen algo de razón. Mientras me miras mi cabeza vuelve a aquellos tiempos en los que el dolor no me dejaba vivir, a las mañanas en las que me levantaba maldiciendo la vida con el paladar lleno de ausencia. Sabes que te lo di todo chiquilla, tú lo sabes: Soy todo lo que desearías, mucho más de lo que puedes pedirle a la vida.

Saber que fuiste mi chica, mi adoración y mi amiga no significa nada en este vagón de tren de mala muerte, los buenos recuerdos se han desvanecido y solo quedan las memorias de todas las noches de ausencia, sólo queda la sensanción de que me usaste en tanto pudiste y que al final nada te importó mucho: te largaste sin piedad y me abandonaste. ¿Recuerdas cuantas veces te negaste, cuantas veces me volviste una mierda, cuantas veces la cagaste? Esas imágenes son lo único que llevo ahora en mi cabeza. Son las imágenes de mi entrega, de tu traición, de tu ingratitud, de la facilidad de tu abandono, de la perfidia de tu maldito amor.



Noto cómo me miras de arriba a abajo con mucho desconcierto, cómo intentas los gestos de nuestras fotos, cómo buscas parecerme familiar con cada gesto. Pero todo resulta infructuoso, conozco tus juegos y te aseguro que no obtendrás ninguna reacción, ningún gesto que le dé sosiego a tu alma. Luces impasible amiga mía, me recuerdas a aquel chico que dejaste tirado una tarde de sábado.
El mendigo me toca el hombro y me dice algo en un Italiano horrible, yo le doy unas cuantas monedas y me sonríe y yo le sonrío y le digo que lo gaste en comida, que el licor y la droga llegan más fácil que la comida. Se ríe a carcajadas y llena el espacio de un vaho de muerte en vida y yo compruebo que hasta los muertos vivientes tienen sentido del humor.
Tu mirada vuelve a llamarme pero se interrumpe con el llamado del malviviente que te acompaña, es un tipo desagradable y escaso de ropa y muy seguramente de ideas; podría jurar que eres infeliz a su lado pero eso ya no me importa. Despachas su inquietud rapidamente y vuelves a fijar tus ojos en mi, pero esta vez haces un ademán extraño y me da la impresión de que te vas a levantar y vas a venir a buscarme; nunca he sido muy creyente pero le ruego a Dios que no sea así, la sangre vuelve a ponerse fría y mis venas están a punto de estallar pero esta vez no ganarás, siempre fui muy debil contigo, te adoraba con toda mi alma y las maneras de un enamorado se parecen mucho a la debilidad, sólo los cerebros más aguzados logran discernir entre una cosa y la otra.



Una voz robótica indica que la siguiente es mi estación de destino, llamo al traductor con mi teléfono móvil y me dice que todo está listo, que sólo debo firmar unos cuantos papeles y conceder una entrevista a un reportero de una revista literaria de escasa circulación. No me encantan las entrevistas pero todo aquello me permite tener un masserati esperando en el parqueadero de la estación; desde cierta óptica se podría afirmar que no me está yendo nada mal. El tren empieza a detenerse en el único lugar medianamente pulcro que he visto en horas.
Me levanto lentamente, le doy otra moneda al mendigo y le digo que ésta sí la puede gastar como le de la gana, me sonríe mostrándome una dentadura negra y yo le hago un gesto de despedida; hay una puerta a unos cuantos pasos pero decido salir por la puerta más cercana a ti, cuando paso a tu lado noto que has decidido hablarme y estiras una mano hacia mí pero te arrepientes. Todavía eres la misma chiquilla orgullosa de siempre y tal vez eso te llevará a la perdición. La puerta se abre y tú quedas casi boquiabierta y yo salgo rapidamente, dándole un respiro a tu nariz que queda nadando en una fina estela de perfume de Bulgari. Sólo eso has logrado sacar de mi en esta ocasión y puedo jurar que vi dos lagrimas gruesas resbalando por tus mejillas, las mismas lagrimas que derramé al teléfono desde aquella ciudad del tercer mundo muchos años atrás. No sabes cuantas veces soñé todo ésto; el destino es un hijo de puta y ha venido a fenecer algunas cuentas pendientes. Si lo hubiera planeado nunca habría podido ser tan despiadado, tan enfermo, tan cruelmente preciso.

domingo, agosto 26, 2007

Moreno Vs. Peñalosa: Que Entre el Diablo y escoja

Alea Iacta Est
Napoleón Bonaparte




Es curioso que a la gente se le olvide tan rápido que Peñalosa estuvo hace poco en el Congreso con el rabo entre las patas, dando explicaciones por las irregularidades en la contratación de Transmilenio. O no. Mentiras. No es curioso. En este país aquel viejo adagio que reza "El que la debe la teme" carece de todo sentido; la memoria histórica no existe y se elige sin problema alguno, año tras año, a los responsables de todas nuestras miserias, a los canallas que se enriquecen con el erario público y a los que venden los intereses de este pueblo estúpido al mejor postor.
Pero yo sí que me acuerdo de algunas cosas. Me acuerdo, por ejemplo, que los socios que se llevan el trozo más grande del pastel de Transmilenio eran prácticamente desconocidos, o tal vez, quién sabe, muy conocidos: Por Peñalosa.
Me acuerdo de su cara de gomelo ofendido cuando tuvo que rendir cuentas en el Congreso, de su estúpida prepotencia, de la sonrisa de niño bueno que intenta cuando se sube al transmilenio a explicarnos a todos que el transmi es un medio de transporte "masivo". ¿Por qué nadie le explica que ya le entendimos, pero que ocho pasajeros por metro cuadrado no es una cifra digna de orgullo?
Sería una afrenta a mi memoria (yo sí tengo) darle el voto a Peñalosita. No creo en su pose de intelectual ni en su discurso en spanglish ni en sus capacidades intelectuales. NO LE CREO NADA.



El buenon de Moreno, por su parte, es miembro del polo y aunque eso no basta para ganarse mi aversión, está muy cerca.
El me fastidia no solo porque lo considero un miembro oportunista del polo sino porque no dice nada, no aporta nada. Morenito es todo risas y gestos bonachones. El es un hombre feliz y, ¿para qué dañarle su felicidad con la alcaldía de una ciudad tan complicada (léase podrida) como ésta?. Si tan solo dijera algo realmente agudo e importante o propusiera algo de verdad uno pensaría en regalarle el votico pero no, su ternura no llega a eso, no conmueve. Esta ciudad requiere menos risitas y más ideas, más de otras cosas. Yo lo postularía con bombos y platillos como gobernador del Estado de California.

Aveces pienso que nisiquiera cruzando a Peñalosa y a Moreno se lograría un alcalde decoroso, pero la suerte ya está echada y todo indica que la gente va a elegir a Peñalosa nuevamente, que su voz de Harvardiano Rolo va a retumbar en los noticieros por otro periodo de alcaldía. En realidad eso es lo que más me preocupa, tener que oírlo nuevamente por tanto tiempo.
Pero es casi seguro: La gente piensa que aquel sujeto de barba canosa es uno de los dos salvadores de Bogotá y va a reelegirlo milyun veces más. Y bueno, claro está que la gente puede hacer lo que se le de la gana pero yo voy a votar en Blanco.

sábado, agosto 11, 2007

El Secreto de Hugh (Requiem No.1)

Oh, How Did We Lose Our Sun?
When Did We forget our days?
Jennifer Sanon cantando Para Wynton Marsalis.
From The Plantation To The Penitentiary.




Los tipos Duros de las peliculas la tienen más fácil; hasta los galanes de las peliculas la tienen más fácil. Especialmente en Hollywood. La chica se larga y vaya que estaba buenísima, pero a Hugh Grant o a Owen Wilson les sobra la Heineken y los spirits. ¿Quien demonios podria devanarse los sesos por una mujer (aunque se trate de Jennifer Connelly) por mucho tiempo si tiene una nevera llena de Heineken y una buena reserva de Möet & Chandon?

En las peliculas Hugh Grant se entristece y hace cara de que ya no hay remedio, pero justo cuando se va a largar muy lejos la chica vuelve y lo besa y en la radio se escucha una canción de Van Morrison tipo These Are The Days.
Eso ocurre cuando Hugh no la ha cagado, porque cuando Hugh ha sido infiel o ha metido la pata de alguna forma él es el que corre y busca a la chica antes de que tome el avión. Y la chica se conmueve y lo besa. Siempre lo besa. Y por supuesto pierde el precio del tiquete a Paris o a Africa.
A mi me resulta muy injusto. Hugh Grant podria tirarse a la mamá de su chica y al final siempre se llevaria el beso. Banda Sonora: una canción de Van Morrison o de Stevie Wonder.

En la vida real toda aquella mecánica resulta un tanto diferente. La última vez que revisé mi Bar no había ni rastros de Veuve Cliquot o Cohibas, no había Bombay Sapphire ni nada que hiciera un buen Martini. No había ni la más remota posibilidad de sentirme James Bond y fingir un acento Británico para matar el tiempo. Lo que había era un día malo y lento y la ausencia, que no es la misma de Hugh. La mía es una ausencia inexpugnable, fría, cruel. Imposible.
A diferencia de Hugh uno no tenía tiempo para pensar en los dias malos ni en la forma idónea de sacarlos del panorama; eso hace que todo cambie. Uno le apuesta duro a la vida en ciertas ocasiones, no queda dinero para el minibar, y al final la casa gana.
El secreto de Hugh es que nunca va ALL IN, de manera que cuando la casa gana puede retirarse dignamente y abrir la despensa y fumarse un cohiba sin preocuparse por mucho más. El cambio que nunca puso en juego le sirve para derrotarse sin miserias. Ya vendrán más apuestas y más derrotas y más victorias.

A mi me pasa que en estas ocasiones me siento identificado con Rep, el personaje de la única verdadera novela de Efraim Medina:

""Los pescadores miran a tu chica y aunque te molesta un poco puedes entenderlos: ella es un regalo para los ojos y tú eres el dueño, puedes besarla y hacerle el amor cuando se te antoje, eres el primer y único hombre de su vida, el jardinero que cortó esa flor, la cortaste con ternura, no hubo dolor, fue lento y placentero como chupar una pastilla de menta. Los pescadores la miran como si fuera una estrella, ellos no pueden cortar flores tan suaves, ellos comen hierba como los burros. Si tuvieran flores así las destrozarían porque la ansiedad los quema, en cambio, tú no tienes prisas. ¿Para qué?. Ella es tuya para siempre. Y un día todo acaba, ella dice jamás y es en serio. Te enloqueces tratando de abrir la puerta que abriste mil veces. Eres para ella menos que un mojón en la carretera. un domingo la encuentras en ese pueblo de pescadores con un bicho que la apercolla. (...) Los pescadores parecen enc