martes, julio 11, 2006

Los Cabezazos de Zizou




Nadie puede decir que Zizou no tiene una cabeza prodigiosa. Dos de sus cabezazos sellaron el mundial del 98 contra un mermado Brazil y uno de sus cabezazos selló el mundial del 2006 como el único Highlight de esa aburrida final contra Italia en el Olympiastadion. Nunca habia visto ni escuchado de una final tan aburridora y cobarde como la que vi hace algunos dias desde una pantalla gigante en una concurrida calle de Berlin.



Es claro que sin ese último cabezazo de Harry Potter todo habria sido una mierda y los canales no habrian tenido jugadas que repetir. En una calle de Berlin hay una propaganda de Adidas que dice "Merci Zizou" y yo estoy de acuerdo, creo que todos alguna vez nos hemos divertido con alguna de sus gambetas, con sus goles y por supuesto con sus mitrazos. Tenemos que estar agradecidos por todo eso y tambien por darnos una razón para recordar la final del mundial del 2006.

Ese caluroso dia de Berlin, cuando se acabaron los Penaltis, cuando los italianos iban a recibir una copa que en un principio no era para ellos, se escuchó un corito unánime en el multitudinario fan fest Berlines: Eran los hinchas italianos borrachos, burlándose y gritando a toda voz: Merci Zizou, Merci Zizou. Habian ganado y los malditos estaban agradeciendoselo a Zinedine Zidane.
Fue en ese preciso momento en el que entendi por qué carajos mis amigos alemanes detestan a los italianos, a quienes no les habia bastado pasearse por Berlin descamisados en sus putos carros haciendo ruido y tratando de conquistar incautas.
Además habian decidido joder aun más la despedida del viejo Zizou con sus estúpidos gritos y su forma canalla de celebrar la victoria.



Creo que a pesar de las burlas de los Italianos, quienes no merecian ganar absolutamente nada, Zizou se va como uno de los grandes, como el tipo que calló los gritos de millones de Brazileros en dos ocasiones, como el tipo que daba un giro y dejaba a dos o tres defensas en el camino.
No sé si Zizou tenga la culpa de la derrota de Francia pero creo que culparlo no es justo ni correcto. Los Franceses no pueden estar más que agradecidos con el gran Harry Potter y tienen que entender que el calvito estaba en todo su derecho de cabecear a Materassi por hablar barbaridades de su madre. Despues de tantos anios de defender a Francia en las canchas de fútbol y de darle tantas felicidades a los franceses con sus cabezazos, nadie puede negarle el legitimo derecho de defender a su madre por una única vez, con un último gran cabezazo de despedida.

lunes, julio 03, 2006

La Culpa Es De Pekerman






No puedo dejar de preguntarme qué carajos pasa por las cabezas de los técnicos de los equipos mundialistas. Ya sabemos que Van Basten no metió a Van Nistelrooy y no llamó a Stam, a Davids y a Seedorf. Ahora parece que Pekerman, el seleccionador de Argentina, no se quizo quedar atrás y decidió dejarse eliminar del mundial con Aimar, Messi, Riquelme y Crespo en la banca.

Su primer gran error fue creer que lo mejor era alinear a Lucho Gonzales y punto. Era tan extraño que en un equipo de superestrellas nadie conociera a ese nuevo mediocampista defensivo; todo el mundo se preguntaba quien carajos era ese chiquillo que Pekerman siempre incluía en sus formaciones, un tal Gonzales que no jugaba mal pero que tampoco deslumbraba. Maxi Rodriguez tampoco era el más apropiado pero nos calló la boca a todos con esa patada desde la derecha y por supuesto con esa garra que demostró contra Alemania. Poco talento pero mucha transpiración, poca genialidad pero mucha garra, ese es el Maxi.


Tambien se le ocurrió al gran Pekerman que Walter Samuel y la brujita Verón sobraban en la selección Argentina por yo-no-se-que razones que no quiero saber.
¿Por qué no convocar y alinear a las estrellas? ¿Es que acaso está de moda o es una nueva y revolucionaria estrategia para desmoralizar al equipo contrario que, al verse enfrentado a la suplencia se siente menospreciado y sin ánimo ?
Nadie lo sabe a ciencia cierta pero en todo caso, sean cuales sean las razones de Pekerman, yo me pregunto donde estaban Walter Samuel y la brujita Verón y si lloraron la eliminación de la selección Argentina.
Qué sentirían Riquelme y Crespo, banqueados prematuramente, y Messi, que nunca pudo patear la bola, cuando el maldito y gigantesco Lehmann se agazapaba y les apagaba las esperanzas de seguir adelante en el mundial.

Alemania juega un fútbol asqueroso y por eso no perdono a Pekerman. Porque permitió que Tevez, Riquelme, Crespo, Messi y Ayala se largaran demasiado pronto. Porque sacó a Roman y metió a Cambiasso. Porque permitió que los Alemanes, con Ballack a la cabeza, siguieran adelante. No lo perdono, sobretodo, porque me quitó la ilusión de esa final que sueño desde que tengo uso de razón: Un gran Brasil y una gran Argentina, con más estrellas que el cinturon de orión.