Odio a Transmilenio (Texto sin corregir)

La gente defiende su transmi, dice que ha mejorado la calidad de vida, que uno llega en una hora desde el recóndito norte hasta el inhóspito centro. La gente dice que el transmilenio le cambió la forma de vida a los Bogotanos y que montarse en uno de esos acordeones rojos y gigantes es más seguro, cómodo e higiénico que montarse en un Bus pulgoso y tripulado por Pedro el Malo.
No estoy totalmente en desacuerdo y creo que nadie puede estarlo. Transmilenio es relativamente rápido y es sobretodo RELATIVAMENTE bueno. El problema es que el Bogotano y en general el Colombiano del común está tan acostumbrado a las patadas que un puño produce el efecto enternecedor de una caricia.
Para entrar en materia, es preciso señalar que los transmiñoños son de dos clases. Primero están aquellos idiotas que nunca (o casi nunca) en su vida han usado transmilenio. Ese tipo de gente cree que transmilenio es "la gran vaina" porque la autopista norte, la caracas y otras vías principales se ven más bonitas, son más transitables y menos peligrosas. Por supuesto que eso se ha logrado con Transmilenio pero como sabemos el infierno está bien adentro, en las entrañas de la tierra y por supuesto, en las horas pico al interior de unos buses rojos tamaño familiar.
Eso que se ve tan lindo los domingos en los que el proletariado no trabaja y va a asolearse a algún parque es en realidad un hervidero de olores nauseabundos, un gran recipiente de pesares en el que las viejitas se desmayan y los raponeros hacen fiesta a ritmo de ringtone de Sony Ericsson.
Hoy precisamente me subí muy atento a cualquier cosa porque desde hace algún tiempo tenía pensado escribir algo para darle, por lo menos en mi subconsciente, su merecido a esos dragones metálicos rojos que me engullen a diario para torturarme. Sorpresivamente desde hace dos días los buses no vienen totalmente atiborrados desde el comienzo, así que saliendo desde Las Aguas con la intención de ir hacia el norte he podido, sin grandes tropiezos, encontrar una silla para reposar mi cansado trasero. La historia normal es diferente; la historia de todos los días es que uno se para en la primera estación del eje ambiental y aunque es la primera y desde ahí el bus empieza a "devolverse", aunque en teoría todo pasajero que llega ahí debería bajarse porque es el fin del camino, uno no encuentra donde sentarse y en algunas ocasiones nisiquiera un lugar en todo el bus.
En todo caso eso ocurrirá unicamente despues de 15 minutos de estar parado en la estación y de ver pasar por lo menos un bus que dice "En transito" y que pasa de largo. Los siguientes buses usualmente llegan vacíos pero a nadie le importa porque llevan la misma ruta y a nadie, casualmente a casi nadie que llega a la estación de las aguas le interesa esa ruta.
En esto hay que hacer hincapié porque es una situación que denota toda la falta de planeación y la provinciana negligencia con la que se planean las operaciones de transmilenio. Uno se para en Las aguas alrededor de las 5 de la tarde de lunes a viernes y espera un bus que cubra la ruta "B-algo" para ir hacia el norte. Lo que pasa el 90% de las veces (Aclaro que uso transmilenio casi a diario) es que primero pasa un bus "En tránsito" que no para y al que la multitud conformada por no menos de 60 personas abuchea. Después de eso casi siempre pasan dos buses que cubren rutas idénticas (casi siempre es el D70 o el F-algo) y en el mejor de los casos, de las 60 o 70 personas hacinadas en esas carceles de vidrio se suben dos pelagatos que casi siempre deben empujar y patear a la extensa mayoría para poder entrar. Por supuesto que los dos buses llegan vacíos pero, ¿A quién putas le importa si son de la misma ruta y lo que todo el mundo espera es un B14 o un B70?.
Yo no se mucho sobre transportes masivos pero no hace falta dar clases en Harvard para darse cuenta de que esa situación es risible y estúpida, para darse cuenta de que algo está fallando o alguien la está cagando. Ningún sistema de transporte masivo por provinciano y lichigo que sea debería permitirse ese tipo de fallas tan traídas de los pelos.
Volviendo a los transmiñoños y haciendo a un lado a aquellos que solo se transalienan los domingos en los que no hay masas en nuestro singular sistema de tranporte masivo, hay que hacer alusión tambien a la gran mayoría, a aquellas almas proletarias, explotadas y sacrificadas que adoran a Transmilenio porque no pueden evitar compararlo con lo único que sus pobres vivencias les permiten: con el bus de servicio público.
Pero hay que ser claros. Maldita sea, cualquier cosa es mejor que un puto bus tripulado por un individuo barrigón, bigotudo y maleducado con la camisa desabotonada arriba y abajo. Cualquier cosa es mejor que ver como un ombligo peludo le adorna la panza a un puto busetero. Cualquier cosa es mejor que aguantarse a un payaso, a un mimo y a un vendedor de dulces que entre frenadas en seco y cambios repentinos de carril intentan embaucar a los incautos, vendiendoles todo tipo de cosas bajo la consigna de que "para su mayor economía lleve 1 en 500 y 2 en 800".
Maldita sea, cualquier cosa es mejor que subirse a un bus oloroso, sucio y lleno de polvo, cualquier cosa es mejor que subirse a una puta buseta o bus en Bogotá pero esa realidad no hace de transmilenio la gran caca.
El hecho de que pudieramos estar peor no hace que me conforme con Transmilenio. La mentalidad de -peor-es-nada- es precisamente una de las taras Colombianas que más detesto. A transmilenio le hace falta planeación y en este momento se me antoja más un chiste malo que un sistema de transporte masivo que supla las necesidades de una ciudad como Bogotá. Si comparamos el vómito con la mierda cada quien puede escoger su favorito y embarrarse a su manera, por eso algunos prefieren seguir usando buses y busetas.
En mi caso, si me ponen a escoger entre un buen bocado de vómito y otro de mierda, prefiero morir de inanición. "Que todos los sistemas de transporte masivo tienen sus falencias" dicen los de transmilenio y yo me pregunto si los que dirigen el metro de Paris (que huele a orin, por cierto) desconocen qué rutas específicas son más demandadas por sus usarios en las estaciones más concurridas. Yo me pregunto si hay otro sistema de transporte masivo que se enfrente a tantos semaforos como transmilenio en la Caracas o que se demore tanto en un tramo tan corto como las aguas. Yo no creo, como tampoco les creo nada a los operadores de transmilenio y me parece que nos jodieron a todos de forma descomunal. Nuestros impuestos pagaron las vías, las estaciones, los puentes, las expropiaciones y toda la infraestructura que era lo que realmente costaba. Ellos nos dieron a cambio un sistema de transporte masivo mediocre y escaso.
Cada vez que debo hacer contorsiones, peripecias y escuchar improperios para salir de un bus de transmilenio me lleno de rabia, cada vez que debo revisar mis pertenencias para asegurarme de que nada se haya desaparecido en uno de mis paseos en acordeón me doy cuenta de que algo falla. Aunque en Colombia estamos acostumbrados a las patadas, todavía puedo distinguir un puño de una caricia.

