jueves, abril 19, 2007

El Pelo De Petro



Conozco a alguien de la academia que se burla de las personas que ocupan los cargos públicos más importantes en Colombia. Su queja es que acá se le adjudican esos cargos a gente que no tiene ni idea de cómo cumplir a cabalidad con los deberes que su investidura les impone. En otras palabras, que en Colombia -no saber nada-, -no hacer nada- y -no poder aprender ni hacer nada- son casi requisitos para ocupar un cargo público importante.

En alguna ocasión hablamos de las conexiones que el viceministro de agricultura debe tener en la medida en que ha llegado a viceministro a tan corta edad sin unas credenciales sorprendentes y sin grandes mèritos para resaltar. ¿Qué ha hecho este chico en la vida? Esa fué la pregunta.

En otra ocasión la critica recaía sobre la presidente del senado, Dilian Francisca Toro, a quien se refirió como la senadora "del pelito así", imitando un gesto propio de la vanidad femenina consistente en mover su pelo hacia adelante.
Desde ese día, cada vez que veo a nuestra presidente se me viene a la cabeza que ella es la senadora "del pelito así".



Yo estoy de acuerdo, en un país serio Dilian Francisca Toro no sería presidente del senado y Curi no sería alcalde de Cartagena. En un país serio, no entrarían al recinto del congreso tipos como Carlos Holguin Sardi o Armando Benedetti. El gobierno no convertiría pelaítos en ministros ni aunque fueran verdaderos genios.

Pero hay que decirlo a viva voz, esta es Colombia y Colombia es una republiqueta chistosa. Todo acá es como un mal chiste. Dilian Francisca, como presidente del senado es un chiste, mi amigo tenía razón.

Para ilustrar las afirmaciones de mi amigo, basta recordar un episodio reciente ocurrido en el congreso. Gustavo Petro acusó al presidente, en pocas palabras, de paramilitar y de colaborador de las autodefensas. Mostró fotos comprometedoras, le dijo al presidente mentiroso, comprometió a sus hermanos, a sus propiedades y cuestionó sus amistades.

El gobierno, en defensa del presidente, intentó poner en duda la palabra de Gustavo Petro, quien alguna vez dijo que él nunca fué un guerrillero de fusil. Para ello, mostraron un video en el que Petro aparecía, en sus épocas de militante del M19, fusil en mano y con algunas primaveras menos a cuestas. El presidente Uribe dijo después que Petro había sido un guerrillero mediocre en comparación con el lúcido calumniador en el que se había convertido después de dejar las filas de la guerrilla.

Las reacciones no se hicieron esperar. Algunos solicitaron una comisión de la verdad, otros dijeron que lo de Petro era calumnia, otros le rogaron a Dios que a Petro no le pasara lo mismo que a Galán. La mayoría tuvo ese tipo de reacciones mundanas pero nuestra doctora pelíto fue mucho más perspicaz.

Al ver el video, "la del pelíto así" musitó una frase sorprendida y en medio de la tensión que reinaba en el recinto y de los comentarios acalorados, aprovechó, como explica el periódico el Tiempo, para decirle al senador Petro que en el video aparecía con más "cabello".


El link de la noticia: http://www.eltiempo.com/tiempoimpreso/edicionimpresa/politica/2007-04-18/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-3518347.html

sábado, abril 07, 2007

We Feel Fine: Explorando Las Emociones Humanas en Seis Movimientos


Sentir es algo humano y aunque a los humanos no parece importarles en gran medida lo que sienten otros de su especie, Jonathan Harris y Sepandar Kamvar, un artista y un "techie", liberaron en agosto del 2005 We Feel Fine, un software araña que deambula por los bajos fondos del internet en busqueda de la frase "I FEEL" o "I'M FEELING".
Cada vez que el algoritmo encuentra una frase del tipo "I Feel Fine", busca en el blog o la página en cuestión más información sobre la persona que escribió la frase: Nacionalidad, sexo, edad, fotografía, etc. Toda esa información se incluye en una base de datos que puede ser consultada mediante una interfaz gráfica impecable, organizada según sus autores, en seis movimientos que permiten responder preguntas del tipo:

¨"Los Europeos son más tristes que los americanos?"
"Cuales son los sentimientos más frecuentes de las neoyorkinas a los 20?"
"Cómo se siente la gente en Bagdad en este momento?"
"Cómo luce la tristeza?"
"Cómo luce la felicidad?"
"Cual es el sentimiento más frecuente en el mundo?"
"Como afecta el clima a nuestro sentimientos?"


El resultado es verdadera poesía, una gigantesca obra de arte en colaboración y una especie de mirador que permite una vista perfecta y sobrecogedora de la humanidad.
Allí adentro uno se siente como en una gran ciudad en la que la gente susurra su alma sin pretensiones, sin el ánimo o la esperanza de ser escuchados, como naufragos expertos en su arte que, impasibles, llenan de mensajes cada botella que trae la marea.
En realidad, cuando uno se pierde en el universo de weefeelfine siente que el mundo está lleno de náufragos. Que cada blogger está perdido en la isla desierta y recóndita de su vida y que aveces, cuando la soledad lo vence y la marea lo permite, mete un papelito en una botella, hunde el corcho hasta lo más profundo y postea, lanzando su mensaje a un mar incierto que no permite albergar esperanza alguna. Es claro que ser un buen náufrago es ser ingenuo por convicción: lanzar mensajes a la deriva tal vez con o tal vez sin la esperanza de que alguien en alguna playa lejana recoja la botella y lea la misiva de un hombre perdido. Wefeelfine es precisamente eso, una gran playa a la que llegan todas las botellas llenas de la nostalgia, la melancolía y la incertidumbre de milyun náufragos. Uno se para allí en la playa y espera y lee, morboso y tambien ingenuo, porque esperar los mensajes de hombres perdidos en el mar desde una orilla cualquiera tambien es un ejercicio conciente de ingenuidad, es una prueba de que tambien se está perdido.
Ahora que lo pienso con cabeza fria no me resulta extraño que cada vez que me adentro en wefeelfine me embarga una extraña soledad. Supongo que es la misma soledad que experimentaría quien se sentara en una playa solitaria a esperar mensajes de hombres devorados por el horizonte. Es esa soledad de milyun naufragios que experimenta quien espera, sin saber que él es en si mismo un náufrago, porque solo quien ha naufragado puede esperar así, sin apremio aparente. Porque sólo un náufrago sabe cuan valiosos son los tesoros que puede esconder una botella que flota a la deriva.

Intentelo Usted Mismo: http://wefeelfine.org