miércoles, diciembre 26, 2007

Schokolade Und Fischbrötchen

Hussum, Deutschland. 23 de Diciembre de 2007.



Suse y Julie ríen. No hay carros en exceso ni ruidos fuertes; ésta no es una gran ciudad.
La oscuridad y la cámara no permiten una buena foto. Al fondo un pequeño pueblo frío pero encantador; a unas pocas cuadras de distancia hay un viejo castillo y Dirck dice que nació en aquel hospital hace ya más de medio siglo. Las chicas ríen nuevamente y su risa retumba fuerte y genera un pequeño eco que penetra la neblina y la noche. Ambas, neblina y noche, caen lentamente y se apoderan de Hussum en una solemne parsimonia.

Frente al Aire Acondicionado

Flensburg, Deutschland. Frontera Alemania- Dinamarca. Diciembre 26 de 2007.



Esta sensación no es nueva. En Barranquilla, de donde vengo, un chiquillo curioso puede sentir lo mismo si acerca su rostro desnudo a las rendijas de uno de esos artefactos que los Barranquilleros llamamos "Aires Acondicionados". Dos o tres minutos con la cara frente a un aire acondicionado viejo y ya está; así le explicaría a mi nieto, si naciera en Barranquilla, lo que se siente al navegar contra el viento en esta regatta.




Es la frontera entre Alemania y Dinamarca. Zarpamos desde Flensburg, un pueblito Aleman que se debate entre la vitalidad Vikinga y la sobriedad Prusiana. Aquí las chicas son más rubias que el oro y tienen los ojos de un color tan azul que da escalofríos. Es la belleza de la Europa del Norte: Arquitectura Holandesa y gélidas feminas con rostros que provocan besos.
A nuestro lado, en un velero histórico con nombre de mujer (Dagmar Aaens) navega un tipo que se llama Arved Fuchs (http://www.arved-fuchs.de/start/start_e.html) ; de quien se dice que fue el primer hombre en llegar al polo sur sin la ayuda de animales o de motores. Uno de sus amigos escribió alguna vez que al escuchar la vieja música de Lynyrd Skynyrd le brillan los ojos; parece un buen tipo.
Su tripulación, casi borracha, canta a viva voz en aleman que los miremos, que así se ven los ganadores. Nos han ganado en un hilárico concurso de canto lleno de esos gritos graves típicos de los vikingos; cuando los oigo no puedo evitar recordar una escena de esa estúpida película animada llamada Beowulf, en la que todos cantan y ríen y se emborrachan en un calido salón de algún país nórdico.

En el Dagmar Aaens todos han bebido demasiado; casi todos estamos borrachos en cierto sentido. Yo estoy embriagado de un singular sentimiento Vikingo que me produce unos terribles deseos de cantar en idiomas guturales, de estrellar un vaso cerveza contra otro y de reír impúdicamente, a viva voz.
La emoción de la foto (cualquiera que haya fotografiado cosas diferentes a sus tías me entederá) hace que me olvide del frío, de la gente que me rodea; me impide ver con mis propios ojos el insolente velero que tengo en frente. Mientras me esfuerzo por lograr un buen encuadre de dos de los botes que nos acompañan todo ocurre a través del lente de la cámara, en una pantalla de cristal líquido. Yo estoy allí, pero casi que me pierdo la escena al no poder controlar el estúpido afán de perpetuarla para siempre.



Tomo un poco de Grog, esa bebida a base de ron y agua de azucar que se sirve hirviendo para calentar el cuerpo o el alma según se necesite. Me suena a remar Vikingo esa palabra; ayer alguien confirmó mi sospecha: el término groggy se acuñó en estas tierras para aludir a esa sensación que se obtiene al excederse en el consumo de Grog. Me tomo solo un trago rodeado de este monton de viejos lobos de mar.
Tambien hoy, mirando a un anciano a la cara, entendí a lo que se referían Robert Louis Stevenson y tantos otros cuando empleaban ese término.







Contra el viento pienso en el verano antepasado. Estuve aquí de paso y el calor era insoportable. En aquel momento, montado en mi bicicleta, no habría podido imaginar lo frío que este pueblo del Norte de Alemania puede ponerse. Nunca antes he estado más cerca del polo norte: El sol hoy nisiquiera se ha asomado.



Hoy no he pensado casi en ti sabes?. Solo la noche temprana y el eterno atardecer me han recordado que no te tengo. Supongo que si hubieras estado aquí no habría necesitado grog y el Punsch me habría sabido mejor. El Bar de la isla, Øens Kro, y la sopa que sabía a salchichon cervecero te habrían disgustado un poco, lo sé. No puedo negar que te extrañé hasta el tuetano en esta Rum Regatta.



video

lunes, diciembre 03, 2007

Las FARC No Son Chic

-Vengan todos, éste chico viene de Columbia.




Yo estoy acostumbrado. Alguna vez, al revelar mi procedencia Colombiana, alguien me preguntó en un repentino ataque de emoción:

-Qué tal es África?

Otro Berlinés, al ver que mi hermana se mostraba reticente a bañarse en un río que pasa cerca a su casa, le dió una palmadita en la espalda y espetó:

-No te preocupes, aquí sí puedes bañarte, no hay serpientes ni cocodrilos ni animales que puedan comerte.

Y son esas las ocasiones en las que a uno no le queda más remedio que estirar la comisura de los labios y fingir una sonrisa. Pensar que Bogotá está llena de cocodrilos y de cosas "que pueden comerte" es dulcemente ingenuo; creer que Colombia es un país Africano denota una ignorancia supina pero relativamente inofensiva. Muchos Europeos jóvenes se imaginan a Colombia como una gran selva con pequeños asentamientos humanos en los que el calzado y la vestimenta son tecnologías sin explorar: Sí, Maldita sea! todos andamos en taparrabos y en sandalias y adoramos a la pachamama.

Aveces toda esa estupidez es agobiante, es cierto, pero sólo nos queda burlarnos en secreto y sonreír: el derecho a la idiotez es inalienable. No importa que hayas nacido en el primer mundo y que te rodée el mass media, no importa que hayas nacido en un país que gasta cifras descomunales en educación, no importa que desde chico hayas pisado calles que cuentan historias sobre Miguel Angel o Thomas Mann o Goethe, no importa que esas ruinas que alcanzas a ver camino al trabajo sean las del coliseo Romano. Nada de eso importa!!! Tienes Derecho a ser un imbécil.


Aunque, como sabemos los abogados, no hay Derechos Absolutos. Yo les acepto que piensen que vengo de una ciudad gringa que se llama Columbia, les acepto todas esas idioteces tiernas pero por liberal o importaculista que sea, lo que no les acepto es esa ignorancia atrevida que permite que un Danés salga a pasear por una pomposa calle de Copenhagen vistiendo una camiseta que diga FARC-EP y sintiéndose un tipo de izquierda avanzada, sintiéndose CHIC.
Y es que en este podrido mundo en el que a los chiquillos sólo les importa ser COOL no hay tiempo para detenerse a reflexionar sobre nada; el tiempo pasa vertiginosamente y la ignorancia y la superficialidad son reinas coronadas con tiaras de Versace y basura de diseñador Italiano. Las niñas saben quien es Luis Vuitton pero no tienen ni la más remota idea sobre quien fue Charles De Gaulle, la imágen de suramérica se forja a través del lente torpe de Hollywood, los jóvenes se mueren por tener un iPod plagado con los éxitos de Daddy Yankee y todos (casi todos) quieren ser modelos y salir en revistas del jet-set.



Y yo pensaba que en los países Escandinavos la cosa era menos grave; hace dos veranos estuve en Dinamarca y aparte de una terrible obsesión con su bandera (la tienen colgada hasta en la sopa) no noté nada particularmente terrible; al parecer no guardan en su inconsciente colectivo, como muchas otras culturas, tantas ideas preconcebidas sobre Latinoamérica. De manera que cuando me enteré de que hay una organización Danesa que vende camisetas con el logo de las Farc bajo el lema "Look great & stand up for freedom!" (Se podría traducir así: Luce Bien y reclama libertad) me sorprendí de sobremanera. Me lo habría esperado de los italianos, obsesionados hasta el tuétano con lucir bien y parecer cool, pero no de los Daneses.

Y es que acaso no basta con las camisestas del CHE?

Ya sabemos que a esta pila de estultos les fascina llevar camisetas que hablen de su filiación política y que aunque la mayoría ignore quien fué o qué hizo aquel Argentino, lo que sí saben (en parte por Hollywood nuevamente) es que el Che es muy Cool. Toda aquella figura que se les antoje rebelde hacia el establishment y que represente ideales de izquierda popularmente plausibles es irresistible para nuestra generación de lo light; es COOL y merece ser estampada en la camiseta.
Y si jugamos con esa frívola obsesión y con la terrible ignorancia de los jóvenes obtenemos el plan de negocios perfecto: Venderles a los chiquillos camisetas con el logo de una guerrilla Chic de un país del tercermundo sobre el que no tienen ni idea. Todo respaldado bajo este tipo de consignas:

"For decades the Colombian regime has hindered free elections by wiping out all peaceful opposition, torturing and killing 4.000 members of the progressive UP party. Left with no other choice, young people, unionists, teachers and even priests have taken up arms to join the biggest guerrilla army Latin America has ever seen: the FARC.

Increasing its power and number of troops day by day, FARC has liberated large chunks of Colombia from the terror of the regime’s death squads. Closely allied to Indigenous people and the Black minority, FARC’s tens of thousands of guerrilla fighters have vowed to reestablish democracy and bring down the corrupt rule of the drug lords led by President Alvaro Uribe.

Look great & stand up for freedom! Link: http://www.fightersandlovers.org/spip.php?article4"


Me siento obligado a traducir toda esa basura:
"Por décadas el régimen colombiano ha manipulado las elecciones libres desapareciendo toda oposición pacífica, torturando y matando 4000 miembros del partido progresista de la UP. Sin ninguna otra opción, la gente jóven, los sindicalistas, los profesores y hasta algunos sacerdotes han levantado las armas para unirse al más grande ejercito de guerrilla que ha visto Latinomaerica: Las Farc.
Aumentando su poder y número de tropas día tras día, las FARC han liberado grandes pedazos de Colombia del terror de los escuadrones de la muerte del régimen. Aliados con Indígenas y con la minoría negra, las decenas de miles de combatientes guerrilleros de las Farc han hecho un voto para restablecer la democracia y deponer el mandato corrupto de los capos de la droga liderados por el presidente Alvaro Uribe"

Soberbio Discurso! Todas las palabras necesarias están allí; la primera es la palabra jóven, que despierta en las masas tontas un extraño sentido de solidaridad y una sensiblera nostalgia de protesta. Ésta es como la primera sílaba de lo que Kundera denominaría el -llamado- del baile en corro, "que nos habla desde las profundidades milenarias de la memoria humana" cómo invitandonos a unirnos a un gran círculo de rebeldía, alegría e inocencia. Y para acentuar ese efecto se úsa la palabra unirse y se describre el corro que nos llama, un ejército gigante lleno de profesores liberales, curas con sentido social, minorías negras (nótese la palabra minoría) e indígenas despojados y torturados. ¿Cómo resistirse a aquella conjunción de gente de avanzada con gente rechazada, marginada y resentida?

El siguiente ingrediente indispensable para cualquiera de éstos discursos o panfletos también está presente: la palabra régimen. Si no existe un régimen es preciso inventarselo; nadie estaría dispuesto a unirse a bailar en corro sin un régimen a "quien" fastidiar; lo hicieron los checos en 1948 cuando los comunistas triunfaron en su país y los "ministros socialistas y cristianos huyeron al extranjero", lo hace la gente para protestar contra centrales nucleares, decretos, alzas a la gasolina o cualquier otra manifestación de la voluntad de un régimen. ¿Cómo ser rebelde en abstracto? Si lo que se quiere es azuzar a las masas, se necesita, aunque sea producto de la ficción, una figura poderosa ante quien rebeldizarse.
Así que ya tenemos casi todos los ingredientes. Solo falta definir el mercado; se necesita un pueblo rico e ignorante a quien venderle toda esa basura romanticona sobre una guerrilla mártir que libera, poco a poco, a un país del tercer mundo de los escuadrones de la muerte pagados por un régimen déspota y cruel.
No es casualidad que las victimas sean los Daneses; están lo suficientemente lejos de Colombia y son particularmente propensos (como todos los escandinavos) a las luchas socialistas y a las reivindicaciones que se les antojan de izquierda de avanzada. No hay países más vulnerables al populismo y a este tipo de discursos romanticones que los escandinavos.

¿Pero es que acaso no ven televisión?
¿No hay periódicos en Dinamarca?

Ya sabemos que allá arriba un asesinato es noticia, pero me imagino que tambien lo fué el bombazo del nogal en el que murieron unos cuantos niños y civiles. Y que tambien debió haberlo sido, en su momento, el cilindro bomba que se estrelló contra una iglesia llena (nuevamente) de civiles. Y ni hablar de la prueba de supervivencia de Ingrid Betancourt, que más parece un testimonio de rendición, una despedida. Eso tambien es noticia.

Por más ignorantes, iletrados y pobres que seamos en este país; aunque nuestros noticieros son una mierda, no nos atreveríamos a decir que la ETA es un ejército de mártires que lucha contra un régimen déspota y ruin, no venderíamos camisetas con el logo de Al Qaeda bajo la consigna: "Luce bien y defiende la libertad de culto", no ensalsaríamos a la IRA como un ejército de rebeldes de avanzada ni defenderíamos a la Mafia Siciliana gritándole al mundo que sólo se trata de un grupo de viejitos tiernos que quieren conservar sus negocios.
No. Eso sería faltar al respeto de los que murieron en el atentado de Atocha; eso sería escupirles en la cara a las victimas de la IRA y de la ETA.
Pero qué carajos! ¿A quien le importa la dignidad de una cenicienta tercermundista como Colombia? Es más importante lucir bien y parecer cool: "Luce bien y escúpele a los Colombianos en la cara".
Ese sería el lema bajo el cual se venderían las camisetas de las FARC en un mundo con la cabeza bien puesta sobre los hombros.

Y es que hay ignorancias de ignorancias, unas más atrevidas que otras, unas más ofensivas que otras. La de la organización Lovers And Fighters es de las peores y me hace recordar aquel viejo dicho de mis abuelos que reza:

No hay nada más peligroso que un bobo con iniciativa.